Ganar Alcorcón alerta de que exigir el padrón para el abono transporte golpea a los sectores más vulnerables
La formación municipalista alerta de que la exigencia de presentar el certificado de empadronamiento como requisito para obtener el abono transporte, impuesta por la Comunidad de Madrid, supone una traba burocrática que dificulta la vida de los sectores más vulnerables y del estudiantado procedente de otras comunidades autónomas.
“Quien vive en Alcorcón es de Alcorcón. Esta medida cuestiona el carácter universal de nuestro transporte público y hace la vida más difícil a miles de personas, especialmente a las más vulnerables”, ha alertado Miriam Benítez, portavoz de Ganar Alcorcón, quien también ha recordado que “en el sur el castigo es doble, porque a las dificultades burocráticas se suma el sobrecoste derivado de las zonas tarifarias y la necesidad de combinar distintos medios de transporte que el abono mensual unifica”.
Ganar Alcorcón advierte de que esta restricción aleja al transporte público de su carácter universal, que debería garantizar que cualquier vecino pueda utilizarlo en igualdad de condiciones, independientemente de su procedencia o situación social. La medida, que entra en vigor este lunes 15 de junio, exige que quienes soliciten los nuevos abonos acrediten su residencia en alguno de los municipios de la Comunidad de Madrid.
La restricción afecta especialmente a sectores vulnerables que encuentran dificultades para gestionar su empadronamiento, pero también a estudiantes procedentes de otras comunidades autónomas que podrían perder determinadas ayudas o becas si modificaran oficialmente su lugar de residencia. Cabe recordar que la Comunidad de Madrid concentra seis universidades públicas presenciales, más que cualquier otra provincia española, lo que, unido a su condición de capital, la convierte en destino habitual para miles de estudiantes de todo el país.
Los municipalistas denuncian, además, que el impacto es especialmente grave en ciudades como Alcorcón. Mientras que en Madrid capital gran parte de los desplazamientos se realizan dentro de una única zona tarifaria, en el sur es habitual tener que combinar autobús, Metro, MetroSur y Cercanías para llegar al lugar de estudio o trabajo. El abono mensual simplifica y unifica esa movilidad, por lo que dificultar su acceso supone un perjuicio añadido para miles de personas.
“Todo se vuelve más complicado cuando sales de Madrid. Para el Gobierno de Ayuso parece que no hay vida más allá de la M-30”, lamentan.
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